ABRAZO

CAOS
 

Siento que no hago lo suficiente para que esa angustia no te ahogue, me siento culpable de ese malestar, de esa desazón, podría dar mas, sin peros sin excusas, darlo sin miedos sin censuras, me faltan herramientas que sean capaces de aliviar tu pena, pero una cosa te digo la luz está mas cerca y desde luego verás que es mas reconfortable, te acercas a ese lugar donde suministran la vacuna contra la cobardía y entonces seré testigo de otras vivencias, y veré la libertad a través de tus ojos, esa añorada  libertad que no es ni especial ni es extraordinaria es simplemente necesaria, se que no hace falta que te diga que somos el colchón que amortigua tu tristeza, y que el apoyo será incondicional y que en poco tiempo serás tu quién tengas que dárnolo a nosotros.

POR AQUI PASA UN RIO

Por aquí pasa un río

Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas…

No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.

Si vas de prisa, el río se apresura.
Si vas despacio, el agua se remansa.

Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas…

(Ángel GonzálezPedro Guerra)

VIAJE A LA INGENUIDAD

He vuelto a soñar que subía las montañas que un niño osaba a pintar con toda su ingenuidad y franquear muros y luchar en batallas con lanzas y fortalezas lejanas de esas que ellos  imaginan y permanecer en sus dibujos horas y horas descubriendo cada detalle, dar vueltas en círculos interminables y sin final  por todos los colores,  deseo ser el personaje de un boceto y subirme, por no se que motivo, encima de lo que imagino será un castillo, buscando no se que objetivo, con las vistas a una montaña, sin saber muy bien a que paisaje pertenece, caminar por cada trazado del pincel, mancharme de la acuarela que lo empapa, saltar por cada gota que se cae a causa de la torpeza de las manos todavía sin precisión que les hacen tan fantástico a los que dibujan lo que en realidad ven y como de verdad nos ven, esos que no mienten.

 
 

Herido de amor

 

Amor, amor
que está herido.
Herido de amor huido ;
herido,
muerto de amor.
Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.
Bisturí de cuatro filos,
garganta rota y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy mal herido,
herido de amor huido,
¡herido !
¡muerto de amor !

Federico García Lorca.

NO DEJES

 

 

 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz,

sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarse,

que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos enseña,

nos convierte en protagonistas

de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,

la poderosa obra continúa:

Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. Huye.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",

dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,

pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca

tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro

y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron

de nuestros "poetas muertos",

te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros

Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

 

Walt Whitman

LA PRIMERA VEZ

     
 

Hasta que él le había dado a probar el sabor, no sabía cuánta hambre tenía, pero una vez provocada ésta, tenía que saciarla.

Cuando sus ojos quedaron satisfechos, los cerró y la besó una vez más. Ella tenía la boca abierta, esperando; atrajo su lengua y experimentó con la suya, tanteando. Él se aparto y le sonrió para animarla. Le besó la frente, los ojos, las mejillas, deseando conocerla toda ella.

Encontró la oreja y su aliento cálido mandó estremecimientos deliciosos por el cuerpo de ella una vez más; le mordisqueó la oreja y le lamió el lóbulo. Encontró los nervios tiernos del cuello y la garganta, que despertaron largos espasmos deliciosos por lugares secretos e intactos. sus manos grandes, expresivas y sensibles la exploraron, sintieron la textura sedosa de su cabello, rodearon mejilla y mandíbula, recorrieron el contorno de su hombro y su brazo. Cuando llegó a la mano, se la llevó a la boca, besó la palma, acarició los dedos uno por uno y siguió la curva interior del brazo…ella tenía los ojos cerrados, cediendo a la sensación con impulsos rítmicos. La boca cálida encontró la cicatriz en el hueco de su cuello, siguió el camino entre los senos y rodeó la curva de uno. Hizo círculos cada vez más pequeños con la lengua y sintió el cambio de textura de la piel al llegar a la aréola; ella jadeó al sentir que le tomaba el pezón en la boca, y él sintió que un ardor nuevo palpitaba en sus ijares.

Con su mano siguió el movimiento circular de la lengua en el otro seno, y sus dedos hallaron el pezón duro y erguido. Al principio succionó suavemente, pero cuando ella se tendió hacia él, aumentó la fuerza de succión. Ella gemía suavemente. La respiración del hombre iba a  la par con el deseo de ella; no estaba seguro de poder esperar más.

La deseaba toda y todo al mismo tiempo. Buscó su boca y atrajo su lengua hacia la suya. Cuando la soltó, ella atrajo la de él, siguiendo su ejemplo y sintió el calor dentro de la suya. Él volvió a encontrar su garganta y trazó círculos húmedos alrededor del otro seno turgente hasta llegar al pezón. Ella se alzó para salir a su encuentro, en aras de su deseo, y se estremeció cuando él respondió atrayéndola.

Con la mano le acariciaba el vientre, la cadera, la pierna; entonces tocó la parte interior del muslo. Los músculos de ella ondularon, mientras se tensaba, y después abrió las piernas. Puso la mano sobre el pubis cubierto de rizos de un rubio oscuro y sintió súbitamente la humedad caliente. El sobresalto que dio su ingle en respuesta le pilló por sorpresa. Se quedó tal como estaba, luchando por dominarse, y casi se rindió cuando sintió otra oleada de humedad en la mano.

Su boca dejó el pezón y formó círculos en el estómago y el ombligo de la joven. Al llegar al pubis, la miró, estaba preparada. Ella temblaba, y cuando la lengua de él alcanzó la parte superior de su hendidura, brincó dando un grito y volvió a caer, gimiendo.

Su virilidad palpitaba anhelante, impaciente, mientras cambiaba de postura para deslizarse entre las piernas de ella. Entonces abrió los repliegues y los saboreó lenta y amorosamente…

Se concentró en ella para dominar su necesidad apremiante, encontró el nódulo que era el centro pequeño pero erguido del deleite en ella, y lo acarició firme y rápidamente. Temía haber llegado al límite de su resistencia cuando ella se retorció sollozando en un éxtasis que nunca anteriormente había experimentada. con dos largos dedos penetró en su húmeda cavidad y aplicó presión hacia arriba, desde fuera.

De repente ella se arqueó y gritó, y él saboreó una nueva humedad…

Mientras ella se arqueaba para recibirlo, se abandonó y entró, sintió sus profundidades cálidas y húmedas bien abiertas, que le abrazaban y le envolvían hasta que, maravillado, sintió que lo recibía todo…Ayla gritó su nombre y, dándole todo lo que le quedaba, Jondalar la llenó.

 

                                                                                                                   El Valle de los Caballos / Los Hijos de la Tierra ,

                                                                                                                                                de Jean M. Aue

LA VACUNA SOÑADA

Vengo del centro donde imparten la famosa vacuna experimental contra la cobardía, y me han dicho que todavía no pueden aplicármela, aunque si estoy casi preparado para ello. Cuando leí la noticia no daba crédito a lo que estaba viendo,  me puse a mirar todas la cosas que serían posible con esa vacuna, me pareció un verdadero milagro, rápido baje a la parte del prospecto donde se desglosaba cada beneficio. “Moverse como esa clase de gente que se mueve impunemente sobre las personas normales entregándose a sus pasiones sin el más mínimo pudor posible Se ríen en público. Se abrazan. Incluso se besan. Hacen posible la amistad entre personas de distinto sexo. Salen a tomar copas en grupos de diversos miembros a cualquier hora del día sin ningún tipo de remordimiento. Van a cenas de empresa. Dejan a los niños con los abuelos para pasar una noche de cine y jacuzzi en pareja. Vibran con cada nueva caricia. Van al fútbol. Sienten deseos los unos por los otros sin que medie entre ellos más atadura que el afecto mutuo. Se confían sus vidas. Hablan de sexo sin ningún tipo de inhibición. Y hasta se rumorea que lo practican en privado de las formas más depravadas habidas y por haber.” Pero como una mente a podido crear dicha vacuna, esto salvará al mundo sin duda, desde luego me he puesto a la cola para estar de los primeros cuando empiecen a traer las dosis y disfrutar de todas y cada una de las indicaciones sin miedos  ni clandestinidades, voy a contárselo a todo el mundo que lo sepan todos…o mejor dejarla solo para las grandes minorías y así disfrutarla solo unos pocos, mejor me lo pienso…

 

Grabado de Vidal Mendez.