LAS 5 VOCALES

De José Fernando Blanco Sánchez  dirigido a Lucía Echevarría que dijo que murciélago era la única palabra en el idioma español, castellano que contenía 5 vocales:

 

Mi estimada señora, piense un poco y

controle su “euforia”.

Un “escuálido” “arquitecto” llamado

Aurelio” o “Eulalio”, no recuerdo,

dice que lo más “auténtico” es tener

un “abuelito” que lleve un traje “reticulado

y siga el “arquetipo” de aquel viejo

reumático” y “repudiado”, que

consiguiera” en su tiempo, ser

esquilado” por un “comunicante”, que

cometió “adulterio” con una “encubridora

cerca del “estanquillo”, sin usar

estimulador”.

Señora escritora: si el “peliagudo

enunciado” de la “ecuación” la deja

irresoluta”, olvide su “menstruación” y

piense de modo “jerárquico”.

No se atragante con esta “perturbación”,

que no va con su “milonguera

y “meticulosa” “educación”.

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ARA MALIKIAN Y FERNANDO EGOZCUE

 

Como todo lo que nos ocurre es por casualidad, este deleite también fue por azar, compramos las entradas  con pocas referencias , solo debido a nuestra incultura musical y mira lo que nos encontramos, un Fernando Egozcue, con verdaderas influencias de Astor Piazzola, mezcladas con un violín sin paliativos, el de Ara Malikian, cuando empezaron los primeros acordes y la melodía empezó a fluir por el ambiente ya no tuvimos dudas de que íbamos a disfrutar y así  fué de los seis que fuimos todos quedamos ensimismados, así que aquí dejamos una pequeña muestra de nuestra ambrosía, un buen concierto que recomendamos no se pierdan si tienen oportunidad.

DUDAS

      
 
 
 
QUIERO
LUCIA POLANCO
 
 
               A veces me pregunto en qué lugar de nuestro sótano interior, guardamos el sabor de aquel café, compartido con una persona especial,
              
               en qué extraño orfanato sigue viviendo aquella lágrima que descendía a borbotones desde lo más profundo de la catarata de nuestras entrañas,
              aquella sonrisa que nos recordaba que aún podemos ser capaces de sentir,la misma que llegó a nosotros  para alumbrar cualquier noche oscura de invierno…
              Me pregunto dónde quedan nuestros mejores propósitos, esos que nos hacen llorar de emoción y alabar nuestro corazón humano con el único objetivo
              de mantenernos vivos y agonizantes al mismo tiempo….
             
              Me pregunto qué nos impulsa a alejarnos de las cosas que nos hacen temblar de miedo como niños indefensos, vibrar de emoción, mientras sientes que la
              vida vuelve a ti, desde algún rincón olvidado…
             
              Me pregunto, me pregunto, me pregunto… son tantas las veces que me pregunto, que tal vez algún día, no tenga nada que preguntarme, y sólo entonces,
              habré aceptado, que sólo soy una más en ésta noria de biberones y ataúdes…
                                                                                                                                              
                                                                                                                                        Alegna. 
                                                                               
                                                                                                                                                                

ESTO NO ES NADA

 
 
                                   

Si tuviésemos la fuerza suficiente

                        

para apretar como es debido un trozo de madera,

sólo nos quedaría entre las manos

un poco de tierra.

Y si tuviésemos más fuerza todavía

para presionar con toda la dureza

esa tierra, sólo nos quedaría

entre las manos un poco de agua.

Y si fuese posible aún

oprimir el agua,

ya no nos quedaría entre las manos

nada.

 

ANGEL GONZÁLEZ

AMOR Y MATRIMONIO

                

 

 Amor pleno,

que comparte

el dulce sueño

de una vida en común.

 

Amor pleno,

de alegrías y tristezas,

que cultiva estar juntos en belleza.

 

Amor pleno,

como necesidad furtiva

lejos de la rutina.

 

Amor pleno,

que en la privada soledad no se entromete,

que no cultiva la presencia ausente

 

Amor pleno,

que del cariño y del respeto hace bandera,

de la tristeza húmeda mirada

y de la risa carcajada.

 

Amor pleno,

que del compartir hace gala,

solo presencia querida

celosamente sentida.

 

Amor pleno,

El sentimiento de amor y de ternura

es su máximo confidente,

que siempre está presente.

 

Amor pleno,

que no hace de una conversación una discusión,

ni de la noche reproche.

Que no ahuyenta las fragancias

ni del gris hace su color.

 

Matrimonio magnifica institución

pero de difícil manejo.

Haz que el corazón vaya parejo.

 

 

(José Andrés Villota Rocha)

 

Seguimos como en un sueño al dejarnos publicar este poema que pronto estará en una de sus obras, esto es un verdadero regalo que como tal no es justo el no compartirlo con los que nos visitan aunque sea de reojo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eutanasia

No a la eutanasia: experiencia de una joven enferma

 

Cuando a través de los medios de comunicación tengo noticias de alguien tan desesperado que, al no encontrar sentido a su vida, quiere ponerle fin con medios tales como el suicidio o la eutanasia, siento deseos de contar mi experiencia y de dar mi opinión, pues creo que, debido a mi situación, puedo hablar viendo el problema desde el centro de la plaza y con el toro delante, no desde la barrera.

Primeramente, voy a presentarme y situaros un poco en mi vida. Me llamo Olga. Soy una chica a la que la enfermedad de ha truncado la vida y quizá por eso la palabra vida me merece un gran respeto.

A los trece años fui operada de apendicitis; parece ser que la anestesia me dañó el sistema nervioso afectando a los músculos. Padezco una enfermedad neuromuscular grave, desconocida, progresiva y sin ningún tratamiento.

Hasta los veintitrés años pude realizar una vida normal: estudiaba, ligaba, esquiaba…; ilusiones y proyectos no me faltaban. Pero en mayo de 1987 mi glotis se paralizó y tuve una parada cardiaca por asfixia; estuve por unos minutos clínicamente muerta, quedándome luego en coma. En ese momento, más de uno no apostaba por mí; pero yo, por llevar la contraria, salí del coma y seguí viva. Hablo gracias a un cuaderno y un rotulador. Me alimento por medio de una sonda.

Tengo hecha la traqueotomía y respiro con ayuda de una máquina. También dependo de un aparato de aspiración y de una silla de ruedas.

Mi vida es, desde hace ocho largos años, malestar físico, obstáculos, limitaciones, problemas hospitalarios, familiares, burocráticos… En una palabra sufrimiento. Pero este sufrimiento si uno llega, como yo, a entenderlo, es una lección constante que ayuda a madurar y a superarse.

 

Soy católica, siempre he creído en Dios, en la existencia del alma y en que cuando uno muere no termina ahí su vida, sino que sigue en otro lugar. Cuando estuve en coma, tuve la suerte de tener la experiencia del «túnel». Esto transformó mi vida. Desde entonces, no tengo ningún miedo a la muerte, porque sé que cuando uno se va, allí se siente mucho placer y bienestar. Como en esa experiencia pude comprobar lo agradable que es estar allí, me pregunto ¿por qué tuve que volver aquí? Aunque yo no quería volver, aquí estoy. Está claro que mi hora no había llegado, y yo no soy quién para alterar el destino y mucho menos los planes de Dios.

Vivimos en una sociedad en la que priman el placer y lo material. Todos queremos gozar y ninguno sufrir; pero el sufrimiento y la muerte vienen incluidos en la vida, forman parte de ella. Soy partidaria de luchar, no de «huir». La eutanasia es una forma de huída y, por tanto, no deja de ser una cobardía. A mi no me parieron cobarde; por eso lucharé hasta el final. Respeto y entiendo a los que se dan por vencidos y no creen en nada; pero yo, cuando llegue al «otro lado», quiero tener la sensación de llevar mis deberes cumplidos. Si me practicasen la eutanasia, creo que, al llegar allí, tendría la sensación de no haber sabido llegar hasta el final, como si dejase en este mundo alguna asignatura pendiente. Para mí todo lo que te quita la paz interior no es bueno, y los médicos que han realizado eutanasias creen que hacen bien, pero confiesan sentirse mal. Todo anciano, minusválido o enfermo terminal tiene derecho a una atención digna, centros adecuados, ayudas familiares y económicas y grandes dosis de “cariñoterapia”; pero todo esto equivale a trabajo y a dinero, y es más fácil, cómodo y barato legalizar la eutanasia e, igual que hicieron los nazis, disfrazándola de ayuda y compasión, quitar a todos de en medio. La mentalidad de que sólo lo biológicamente bueno vale la pena impide conocer grandes realidades humanas: Beethoven compuso sus maravillosos cuartetos hasta el último momento; Tiziano pintaba con casi noventa años, cuando apenas podía sujetar los pinceles. Los defensores de la eutanasia olvidan que cada vida es única e irrepetible y tiene todo el valor posible. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante».

Olga Bejano

(13 marzo 1995)

ANGEL GONZALEZ

 DONDE HE ESTADO TODO ESTE TIEMPO, SIN SABER QUE LAS PALABRAS PODIAN HACER ESTA SERIE DE COMBINACIONES FORMANDO UNA TAPIZ DE EMOCIONES.
 

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