LA DONACIÓN DE MIS ÓRGANOS…

CAMILO JOSE CELA. (En paz descanse, coño)

 
Quiero el día que yo muera

poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones. 

 

Que se los den a cualquiera.
Si hay un paciente que espera

por lo que yo ofrezco aquí
espero que se haga así

para salvar una vida.
Si ya no puedo respirar,

que otro respire por mí.

Donaré mí corazón

para algún pecho cansado

que quiera ser restaurado

y entrar de nuevo en acción.

 

Hago firme donación

y que se cumpla confío

antes de sentirlo frío,

roto, podrido y maltrecho

que lata desde otro pecho
si ya no late en el mío.

La pinga la donaré

y que se la den a un caído
y levante poseído

el vigor que disfruté.

 

Pero pido que después

se la pongan en un jinete,
de esos que les gusta brete. 

Eso sería una gran cosa
yo descansando en fosa

y mi pinga dando fuete.

Entre otras donaciones

me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca

por poderosas razones.
Sé de quien en ocasiones

habla mucha bobería;
mama lo que no debía

y prefiero que se pierda
antes que algún comemierda

mame con la boca mía.

El culo no lo donaré

pues siempre existe un confuso
que pueda darle mal uso

al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé

lavándomelo a menudo.
Para que un cirujano chulo

en dicha transplantación
se lo ponga a un maricón

y muerto me den por el culo.

 


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UN PEDACITO DE MI

  
 
 
 

Añoro cuando era niño y viajábamos  en un SEAT  850 de color blanco por la sierra de Guadalupe, con  mis hermanos, todos juntos en ese habitáculo reducido con la alegría de las vacaciones, como algo tan excepcional, durante un mes por Extremadura, el paisaje se incrustaba en mi retina de una forma que hasta hoy perdura y me roba una sonrisa recordarlo, la música de copla y flamenco de las cintas nos hacían el sendero mas liviano, mis padres soportaban con estoicidad el “¿ Queda mucho papa?” ni el trayecto escarpado se nos hacia ameno a esas edades, mi padre nos hacia de experto guía, parando en fuentes de agua de manantial, enseñándonos los buitres en lo alto de los riscos, dándonos a conocer las plantas autóctonas, o simplemente anécdotas del lugar, no llevábamos prisa, ahora escucho esa música y me transporta a esa España de la transición despertando en mi interior tiempos felices de infancia, no hace mucho  quise revivirlo viajando con mi padre por el mismo lugar, y me encargué de poner las mismas melodías, antología de Juanito Valderrama, Antonio Molina, Pepe Marchena …. Y sigo sintiendo lo mismo, lo que me induce a pensar que he sido feliz y todavía hoy lo vuelo a ser recordándolo.

PROMETIDO

Leer, leer, leer, vivir la vida
        que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
        las cosas que pasaron.
  Se quedan las que quedan, las ficciones,
        las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
        el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
        mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
        seré lo que pasó?
 
 
                                                                                                             Miguel de Unamuno
 
 
 
Esta poesía nos la mandó nuestro amigo CHIQUI y además de eso nos dió su opinión acerca de ella, no nos ha dejado impasibles y queremos que la conozcais y disfruteis de la misma:
 
La divide en tres partes: ¿Qué es leer?, ¿qué nos queda tras leer? y ¿qué seremos para la lectura?

Leer es dejar de ser nosotros mismos para ser protagonistas de vidas ajenas (soñadas por los autores, bien para ellos mismos, bien para otros) con todos sus avatares, sus alegrías, sus penas. Mientras sentimos estas alegrías o penas, las nuestras propias se alejan. 

 Una vez hemos finalizado, no todas las obras permanecen en nosotros. Algunas por estar bellamente escritas, otras por el relato en sí o la ficción que en ellas se cuenta, otras por hacernos pensar, etc. quedarán en nuestra memoria; mientras que siempre habrá alguna que será totalmente olvidada.

Termina preguntándose qué seremos en un futuro: Si los "creadores" de nuestra propia obra (lo podemos conseguir haciendo que nuestra vida derive en una u otra dirección); los "protagonistas" de ella (dejándonos llevar por los acontecimientos); o "ser lo que pasó" (dejando que sean otros los que decidan por nosotros).

De todas formas, amigos (permitidme llamaros así), vuestra opinión será tan respetada como bien recibida, pues ya sabéis lo que escribió Campoamor:

En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira,
todo es según el color
del cristal con que se mira.

CANCION DEL GITANO APALEADO

CANCION DEL GITANO APALEADO

Veinticuatro bofetadas.
Veinticinco bofetadas;
después, mi madre, a la noche,
me pondrá en papel de plata.

Guardia civil caminera,
dadme unos sorbitos de agua.
Agua con peces y barcos.
Agua, agua, agua, agua.

¡Ay, mandor de los civiles
que estás arriba en tu sala!
¡No habrá pañuelos de seda
para limpiarme la cara!

5 de julio, 1925

 

FEDERICO GARCIA LORCA

QUE NADA NOS SEPARE

Para que nada nos separe,
que no nos una nada,
Pero mi cuerpo siempre te conocerá,
mi pensamiento siempre te recordará,
cada canción, imágen u olor
a mí te traerá.

Cuando pueblen en tu cabeza las blancas experiencias
verás con otros ojos los pocos
momentos que pude entregar
sólo te pido que intentes ver
las razones por las cuales
compartir los espacios no pude.

Tu amor me hizo volar,
ilusión fue lo que me llenó la vida.
Te devolveré las cartas nunca escritas
te devolveré las rosas marchitas
pero dejaré conmigo tu abrazo
tu beso, tu paciencia
tu sonrisa, tus ojos
tu recuerdo.

Agradecida de tí quedo
agradecida y con un dejo de tristeza
tristeza que sólo el tiempo
transformar podrá
en un recuerdo para mi eternidad.

 

 

Pablo Neruda

PARA TI

 
 

    GALOPE

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

 

RAFAEL ALBERTI

PERGOLESI

 
Nadie ha logrado convencerme racionalmente de la exixtencia de Dios, pero tampoco de su no existencia;
Y me pasaré la vida luchando con el misterio y aun sin esperanza de penetrarlo, por que esa lucha es mi alimento y es mi consuelo. Sí, mi consuelo. Me he acostumbrado a sacar esperanza de la desesperanza misma.
MI RELIGIÓN
MIGUEL DE UNAMUNO
 
 
 
 
 
 
El video puede ayudar a encontrar parte del misterio, desde luego si no lo logra casi lo roza con los dedos, música angelical que puede hacer estar mas cerca del cielo con solo escucharla.

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